La docente Chaudia Chandoha en el 2005 ha conmemorado, 25 años de trayectoria, abocada a la enseñanza de una pasión, la Danza.
Un cuarto de siglo dedicado al trabajo creativo y respetuoso del lenguaje de las técnicas Clásica y Contemporánea, formando a sus alumnas con un claro lenguaje lleno de códigos de orden, organización y disciplina, considerando la sensibilidad emocional, y las edades de las niñas, transmitiendo el placer de bailar y de disfrutar del escenario.
Este aniversario dejó balance más que positivo, como positiva ha sido la siembra; en el recuerdo de cada una de sus alumnas, en su labor artística la que fuera reconocida no sólo como conductora de grupos, sino también como coreógrafa, mediante los premios y distinciones, otorgados por prestigiosas personalidades del mundo del Ballet, haciendo de los diferentes grupos dirigidos por Claudia, protagonistas indiscutidos de Encuentros y Certámenes Nacionales y Latinoamericanos.
Los centros culturales, Biblioteca José H. Porto y el Centro Italiano Cultural y Recreativo, representados por sus autoridades, manifestaron el orgullo de tener a Claudia dando sus clases de ballet, pues jerarquiza las instituciones, e hicieron votos de permanencia y crecimiento. Así también, la profesora Alicia Bergamín de Moreno Directora de Cultura y Educación la comunidad de Villa Carlos Paz ha reconocido a la profesora Claudia Chandoha como, un representante importante de la cultura, por el compromiso con la formación y la enseñanza enriqueciendo el patrimonio cultural de nuestra comunidad…
Todos sabemos el amor, la dedicación, el tiempo y la calidad que pone Claudia en lo que hace, su trabajo demuestra una esmerada elaboración, sus clases enriquecen física y espiritualmente a las niñas, y es por eso que la danza ha significado mucho para las personas a quienes ha formado.
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SOMOS LO QUE SOMOS
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.
El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.
Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid.
Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa.
La Rosa lloraba por no ser fuerte y sólida como el Roble.
Entonces encontró una planta, un Clavel floreciendo y más fresco que nunca.
El rey le preguntó: ¿Cómo es que creces tan saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?
La flor contestó: Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste querías claveles. Si hubieras querido un Roble, lo habrías plantado.
En aquel momento me dije: Intentaré ser Clavel de la mejor manera que pueda y heme aquí el más hermoso y bello clavel de tu jardín.
Somos esto que somos. Vivimos marchitándonos; nuestras propias insatisfacciones, en nuestras absurdas comparaciones con los demás.
Si yo fuera, si yo tuviera, si mi vida fuera...
Siempre conjugando el futuro incierto en vez del presente concreto, empecinados en no querer ver, que la felicidad es un estado subjetivo y voluntario.
Podemos elegir hoy, estar felices con lo que somos, con lo que tenemos o vivir amargados por lo que no tenemos o no podemos ser.
Sólo podremos florecer el día que aceptemos que somos lo que somos, que somos únicos y que nadie puede hacer lo que nosotros vinimos a hacer.
Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible.
San Francisco de Asís.