ISABELGONZALEZ

UNA LUZ

 

            Y  un poco de lo que fuimos,
de lo que hallamos en nosotros mismos dejando atrás el tiempo,
simulando que carecemos de huecos en los que el dolor es excesivo,
simulando fortaleza cuando todo carece de sentido.
Está en la mirada el miedo de ese día después,
de un camino que se hará largo y pedregoso.
Y nos preguntamos qué es lo que sucederá, cuándo encontraremos Paz Interior y una sonrisa no impuesta.
 Tan solo eso pedimos,
una publicidad que nos indique cómo seremos mañana,
una biografía de un después,
que tenga toda la vida ya escrita.
Poder eliminar los errores antes de que sucedan
para ser así un poco más felices en el futuro.

 Una luz en el camino
posada sobre nuestras manos,
y que nos guíe la claridad sin temor.
Un sollozo de alegría y no de furia e impotencia,
un sollozo como el de un niño,
claro como el agua inocente,
como una mirada de un recién nacido.
 Somos ego por naturaleza, siempre lo peor:
el peor defecto, el peor comportamiento,
la peor mirada, el peor día es a causa de los demás.
Un acumular culpabilidades para un espejo
 que nosotros mismos sostenemos,
en el que nosotros mismos hacemos reflejo.
 Aprender de nuestros errores,
ser parte de un mañana que deje de lado la inseguridad
de lo que vemos en nosotros
en ese pasado confuso.
Ese pasado que tan sólo es sendero,
para borrar y llevar
la sabiduría de ese camino trazado.
 

 

*Escritora de cuentos infantiles.
Amiga y Colaboradora de LA REVISTA VCP