ANATANAKAMI

EMIGRANTES, ¿A EMIGRAR?

Me siento en una cafetería porque quien recoge las mesas es un chico down. Tiendo a elegir aportar con mi consumo a las causas que creo buenas, a los ideales con los que me identifico.
El ventanal me permite ver la clara presencia de la primavera naciente, flamean las banderas de la Unión Europea, España y Cataluña sobre buses locales, sobre el puente de cinta transportadora que te acercan al tren o al aeropuerto. Taxis y vehículos varios traen y llevan a miles y miles de pasajeros y acompañantes. A diestra y siniestra conversan, en todos los idiomas, aquellos con quienes comparto este momento.
Aquí, a este aeropuerto, llegan parte de los inmigrantes argentinos; tal vez ese sea el motivo de venir hasta aquí, hoy, a tipear esta nota que habla de ellos. De aquellos que conocí, conozco y estoy conociendo; uno de los que formo parte. Algunos me compartieron sus historias que, sin más, dejo en sus manos.

MARIA Y SEBASTIAN: llegaron de Bs As hace 5 años atrás, se establecieron en Andalucía. Buscaban seguridad y progreso económico. Tienen un promedio de 34 años. Sebastián trabaja en algo similar a lo que hacía en Argentina, cobra mensualmente, no le deben dinero; presentó un proyecto a la Junta de Andalucía y se lo otorgaron, espera comenzar con él. María empezó a ayudar a sus padres en el negocio que han instalado, ellos también son inmigrantes; sólo le queda una hermana y su familia en Argentina. Ella se adaptó bien, él extraña sus amigos de Bs As pero ‘la luz que ve al final’ lo acerca más y más a quedarse en España.-

CAROLINA HUENÚ: Tiene 20 años, llegó hace 4 con su novio y familiares de él. Vive en Málaga Capital y trabaja ‘de lo que sale’ para pagar también sus estudios que empezó aquí. En un año se recibirá de Lic. En Marketing y Publicidad. Nació en un pueblito del sur de Argentina, del que no había salido hasta este viaje. Planea terminar sus estudios y regresar a ejercer en Argentina, pero le brilla la mirada cuando habla de continuar estudiando algo más aquí.

SILVANA: Tiene 30 años y es abogado, llegó de Bs As por una propuesta laboral. Vive con su hijo y esposo en Torre del Mar, donde ejerce su profesión, quienes llegaron cuando ella estuvo instalada. Tiene permiso de trabajo ‘papeles a medias’ y se duele de que su hijo no hable en ‘argentino’.

VILMA Y JORGE: Madre e hiijo llegaron hace 18 años desde un pueblo de Córdoba (Río Cuarto) Buscaron establecerse y quedarse a vivir acá. Jorge tiene empresa propia, casa en la montaña, una hija catalana y el sueño de ‘el campo donde vivr de viejo en Argentina’. Vilma está casada con Miguel, catalán, espera su jubilación mientras continúa disfrutando de su nieta, restaurando muebles y haciendo cursos de sus hobbies.

ALBERTO Y VERONICA: Llegaron hace 3 o 4 años desde Buenos Aires buscando trabajo que permita vivir. Alberto habla de regresar, extraña el código común con sus amigos porteños. Vero sólo quiere ir a visitar a la familia, está a punto de recibir la residencia definitiva y el desafío de ‘elegir trabajo’ la ilusiona. Tiene un promedio de 31 años.

HERNAN: Llegó a hacer música. Lo está haciendo. Trabajaba y adhirió al paro (desempleo) para dedicarse de lleno. Vive en Tossa de Mar con su pareja catalana con quien desea formar una familia en breve. Quiere comprar casa en Argentina, además, para algún día...

DEMIAN: Llegó el año pasado a hacer música con Hernán. Trabaja ‘para mantenerse’ y está en proyectos con su amigo de años. Presentaron un grupo nuevo en Lloret, donde vive actualmente con su primo, también inmigrante.

MARCELO: Llegó hace 7 años y al año, cuando estaba trabajando en una empresa de Granoillers, recibió a su mujer y sus 3 hijos. Es ingeniero civil, trabaja en diferentes áreas de su profesión y terminó de validar su título hace poco. Tiene periodos en los que desea regresar, ‘cuando se ponen feas las cosas’, y también recuerda que una empresa de allá le quedó debiendo ‘como 20.000 dólares’.

MARIA: Trabaja en aeropuerto, vino con un pasaje de regalo para vivir experiencias nuevas. Primero vivió en Londres y se enamoró de Barcelona. Quiere terminar la experiencia y regresar a Argentina.

ALGUNAS FRASES DE ELLOS:
“A los que te dicen que esta es la meca, que se vengan a fregar un par de platos”
“Desde acá, lo malo que te pasa tiene otra magnitud”
“Sí, estoy mejor, pero no sé bien en qué todavía”
“Extraño horrores que me entiendan los chistes cuando hablo”
“Al final, estoy como allá, pero sin miedo a que me maten por un reloj”
“Pensaba regresar a Argentina pero, cuando viajé a ver a mis viejos, me acordé por qué me vine; el país está para atrás”
“Para Navidad fui, está merjor Argentina... ojalá dure porque quiero regresar”

DATOS:
Piso compartido: 150 a 400€
Piso solo: 400 a 800€
Supermercado: 200 a 800€
Transporte mensual: 50 a 100€
Paquete de cigarrillos: 1.40 a 2.80€
Sueldo ½ jornada: 400 a 600€
Jornada completa: 600 a 1.000€ o +
Discoteca + copa: 20 a 80€
Comerte un asado: promedio 40€
Yerba mate 1Kg. : 5€
Llamar a Argentina 1 hora: 5€
Hora de Cyber: 1 a 3€
Cine: 4.50 a 8€
Coche nuevo: 200 a 600€ mensuales

Vivir sin papeles es un riesgo que disminuye desde el atentado. Se pueden conseguir permisos de trabajo, estudio, autónomos (poner un negocio) Los permisos se renuevan hasta la residencia definitiva.
La mayoría de los argentinos empiezan con empleos en bares, discotecas, seguridad, casas de familia (limpieza o cuidado de niños) o restaurantes. El promedio de ingresos mensuales es de 700€ y el de gastos de 500€
La atención hospitalaria es buena (ni muy ni poco) y en mejores condiciones que en Argentina.
Las especialidades médicas tienen turnos de meses. Al empadronarse se solicita un médico de cabecera que es quien deriva a especialistas.
Convalidar un canet de conducir se realiza en dos pasos con un coste de 80€ aproximadamente. Primero se certifica que el carnet es real (en el RACC) y luego se presentan los examenes médicos y las fotos para el carnet definitivo.
Los cursos de idiomas regionales (ej.: catalán) son gratuitos y los otorgan el ayuntamiento y/o las bibliotecas.